Como cuando estás en casa y estás pendiente de la tele, o del ordenador, y lo dejas para ir a abrir ,sin ser realmente consciente de que vas a abrir porque toda tu atención está en esa noticia de la tele; así me dirijo a la puerta. Con el movil en la mano, mi cabeza aún en la ventana, y y mis pies hacia la puerta. No tengo ni idea de quien puede ser. Joder, a lo mejor es como en las pelis "servicio de habitaciones", y entra el tipo con un carrito con comida; o a lo mejor es un maromo contratado y me revienta a puñetazos. O mi mujer. uf, menuda estampa. Sería una sensación super mala. Sentirse en la calle de nuevo, echado, por mi culpa. por algo que ni ha llegado a suceder, pero que había planeado minuciosamente. Con lo que no contaba en mi plan era que no vinieses. Mi mano, tan fría como una piedra, mecánica, baja la manilla de la puerta mientras tiro hacia mí, y la tenue luz del pasillo choca con la intensidad de la que sale de la habitación. Deja distinguir una figura col...