CAPITULO 6
Como cuando estás en casa y estás pendiente de la tele, o del ordenador, y lo dejas para ir a abrir ,sin ser realmente consciente de que vas a abrir porque toda tu atención está en esa noticia de la tele; así me dirijo a la puerta. Con el movil en la mano, mi cabeza aún en la ventana, y y mis pies hacia la puerta.
No tengo ni idea de quien puede ser. Joder, a lo mejor es como en las pelis "servicio de habitaciones", y entra el tipo con un carrito con comida; o a lo mejor es un maromo contratado y me revienta a puñetazos. O mi mujer. uf, menuda estampa. Sería una sensación super mala. Sentirse en la calle de nuevo, echado, por mi culpa. por algo que ni ha llegado a suceder, pero que había planeado minuciosamente. Con lo que no contaba en mi plan era que no vinieses.
Mi mano, tan fría como una piedra, mecánica, baja la manilla de la puerta mientras tiro hacia mí, y la tenue luz del pasillo choca con la intensidad de la que sale de la habitación. Deja distinguir una figura colorida que no termino de enfocar; El caso es que me suenan esos tonos, esa melena. Eres tú.
Mi sonrisa se hace tan grande que me ahogo sin poder tragar saliva. Se me atragantan las palabras. Dices muy bajito `hola`.
Te tiendo la mano sin dejar de mirarte. Aceptas. Dios, como me he trasportado a aquella tarde, tus manos. tu tacto. Recuerdo cuando nos contábamos nuestros males jaja la sequedad de tus palmas, mi dolores de estómago, jjaja éramos una consulta de ambulatorio. Veo que ya estás mejor de aquello. Yo también, milagrosa y afortunadamente. Tiro de ti hacia dentro y te invito a sentarte en la cama. Te qutas el chaquetón y dejas el bolso junto al borde. Dios, como te has puesto hijamía. Elegante como eras, sensual. Nos quedamos mirando como dos carajotes.
-y bien? que hacemos ? vamos a tomar ese cofé o algo?-me dices.
-Eh,sí, claro-la verdad que no tenia ni idea-pero vengo hasta mareado de todo esto. Si me das dos minutos de ducho rapidisimo .
Había causado tan carga cerebral todo ésto desde que salí de casa esta mañana, que me pesa la cabeza como si llevara una gorra de cemento. los hombros , todo. Y es que estamos aquí, pero nos miramos como si fueramos dos hermanos, dos primos, que no tienen nada que hacer ni que hablar, ni qué decidir. Un colega esperándote para salir, mientras pones música. Esto se hacía antes cuando eramos jovenzuelos jaj.
Abro la maleta, cojo disimuladamente algo de ropa, y entro en el baño. Mini baño, pero al menos tiene paredes de ladrillo (jaj) Te pregunto de lejos: "Bueno, a que hora te has levantado hoy?" . La verdad, no se que me estas respondiendo, entre el ruido del agua, y la insonoridad del aseo, pero te asiento con algún "ajá,sí". Acabo de caer en que estás ahí al otro lado. Han pasado trece años desde que te ví por úñtima vez. De que has mejorado como el vino. Que estás hecha todo un pibón. Que te tengo sentada en mi cama. Hostia; se me está poniendo dura como la pata de una mesa. No, ahora no!!
-Ya mismo estoy.-Grito quitandome el jabon.- Baja joder!- pienso.
El calor del baño, la nube de vaho, se ve de repente desplazada por una brisa de aire fresco que entra por la puerta. Veo tu figura. Detrás de la mampara translúcida percibo tu presencia. Un gesto inequívoco de alzar los brazos y recogerte el pelo. Me quedo petrificado. Abres el cristal lentamente. Me miras sonriendo , desnuda, y das un paso adentro, y yo me quedo con la sonrisa torcida y el pelo chorreando por mi cara y, bueno, y mi amiguito apuntando como un rifle.
Lo miras. "Hola, -dices- me acuerdo de ti" y nos reímos con mas nervios que ganas. Pones tus manos en mi pecho y te acercas, mucho, tanto que tienes que "empujarla" hacia un lado con tu cadera, para poder acercarte hasta tocar mi cuerpo con el tuyo, pegarnos, sin dejar de mirarnos. No pasa agua entre nosotros. Me miras tan cerca, tan fijo que no me he dado cuenta de cuando has puesto tus labios en mi boca.
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